miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sentidos

Son tus labios los que se abren a escasos dos centímetros de mí (mi boca). Tu corazón hace que se muevan y que susurres esa(s) palabra(s) que cualquier persona querría oír. Yo cierro mis ojos para no ver la realidad y para poder imaginarte a ti y todo lo complicada que eres. El sentimiento fluye por cada fibra sensitiva de mi pabellón auditivo, atraviesan el tímpano vibrante, giran por el caracol y avanzan por el yunque, el martillo y el estribo, quienes recogen el sonido.

Tu(s) palabra(s) acaban llegando de forma confusa al cerebro en apenas medio segundo. Comienzas a darle sentido a lo que has escuchado y el cerebro comienza a funcionar.

-Cierras los ojos… respiras profundamente…suspiras

-Te empieza a faltar el oxígeno, tu corazón bombea sangre, se acelera.

-Los niveles de oxitocina se disparan en tu cuerpo

-Esas “mariposas” que nadie sabe explicar qué son sin utilizar la palabra “amor", empiezas a sentirlas un poquito más abajo del corazón.

-Tus manos contactan con su cuerpo medio desnudo.

-Buscas su calor.

Es ella quien provoca que mi cerebro mande la orden de romper esos dos centímetros que me separaban de tus labios para fundirme en un beso ardiente entre el gélido frío del deseo de poseerte. Un sabor fogoso que más pagaría yo por encontrarlo en un cóctel en la tranquila noche de San Francisco.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Temporare

El tiempo, que queremos que ahora pase rápido y después desearemos aprovechar cada segundo…
Ambos necesitamos ese tiempo, tiempo libre…y no dudes que si en serio lo tuviera, tú lo ocuparías.
¿Qué hacer? No lo sé ni yo…improvisar nunca se me dio demasiado bien, siempre me ha gustado imaginar cómo podría hacerlo todo, planear mi vida.
Y no sería una, la persona que me haya dicho que eso sólo te complica y es mejor improvisar sobre la marcha…así quizá pudiera haberte dado aquel beso, o haberte dicho aquello que quisiera pero la naturaleza de cada uno…a veces egoísta pero comprensiva y tímida impide ser quien eres.
Tenemos viajes pendientes, no creo que los olvides, compartir, poco y mucho, sentimientos, puede, gustos, quien sabe, desear, todo el mundo siempre desea algo, pero lo que yo, dudo que alguien lo haga.

[Seguimos conversando
No sé qué decir pero lo diré de todas maneras
Hoy es otro día para encontrarte
huyendo
Estaré viniendo por tu amor]

[Sin necesidad de decir
Estoy hecho pedazos y acabado esa es mi manera de tropezar
Lentamente aprendiendo que la vida está bien
Di que después de mi
es mejor estar a salvo que lamentarse]

[Aquellas cosas que dijiste
es la vida o solo un juego para despreocuparme
Tu eres todas las cosas que debo recordar
estas huyendo
vendré por ti de todas maneras]


TAKE ON ME



Llévame contigo, total me iré en un par de días…


Lo que fluye al recordarte se enciende y se apaga como el filamento incandescente de una bombilla. La única diferencia es que contigo no puedo encender o apagar este filamento, eres tú quien lo hace.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Pureza

¿Quién no ha buscado purificarse alguna vez en su vida? Quien no lo ha hecho, dudo que haya existido. El separar nuestras pasiones de nuestras obligaciones, nuestros deseos de nuestros pensamientos. El separar el cuerpo del alma.
La pureza viene a ser aquello carente de imperfecciones, la ausencia de todo aquello que debilita la naturaleza de nuestro ser. Empero existen hombres puramente malvados o existen hombres con una pureza en su corazón incomparable con cualquier otra virtud.

La paz espiritual que buscan encontrar religiones de todo el mundo se basan en ella para encontrar el equilibrio entre lo que está bien (lo bueno) y lo que está mal (lo malo). El blancor del alma es el signo de haber conseguido este equilibrio y son precisamente los pensamientos impuros los que te alejan de esta meta. Así, el aire fresco que congela, la montaña que hiela, la nieve blanca e imperecedera, el oxígeno, la planta con gotas de rocío de la mañana, el río, de donde emana la vida, el mar, que comparte las lágrimas de todos los arrepentidos, el viento que mueve perfumes y olores y los reparte por nuestro pelo y el huracán que destroza, la rama que brota, o el fruto que crece, la tormenta que amenaza o el rayo que esclarece, el trueno que suena o la lluvia que cae, son los elementos naturales que equilibran nuestro entorno y controlan lo que debería pasar.

Es pues que la pureza, en la naturaleza, es aquello que ocurre sin más, sin una estipulación previa, ocurrirá, ocurre y ocurrió, aquello que el verlo canaliza por cada una de tus arterias el oxígeno que debe ser bombeado por tu corazón y devuelto a él por cada una de las cientos de venas que tenemos en nuestro cuerpo. Aquello que te hace respirar hondo y crecer como persona. Aquello que te hace mirarte con desprecio e insignificancia y comprobar la fuerza de la naturaleza. Lo inmenso.

El puro, quien ha podido mantener libre su alma de cualquier sentimiento de rencor, odio o egotismo, podrá concentrar su fuerza interior en su mente y en su corazón. Manejará con suma facilidad su propio control corporal hasta gastar la mínima energía necesaria para cada movimiento, nada podrá hacerse en desperdicio, llegando así al estado de “levitatio tradere” donde la fusión de alma y mente conforman un ser de pureza impoluta.



Encuéntrate a ti mismo antes de encontrarle sentido a este mundo, pues ya os aseguro yo que no tiene, con lo que ya sabes por donde empezar para llegar a ser persona.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Una vez más…

¿Cuantas veces este año será ya con esta?
¿Doce? ¿Trece?. Empiezo a pensar que es irremediable evitar esta situación. Mirad que me enfrento a ella veces, mirad que la esquivo, mirad que siempre me pasa lo mismo.
Cuando tienes dos opciones para elegir, una de ellas, dice de joderte para así, no joder al otro, la segunda opción, joder al otro para no joderte a ti.
Cuando ya has elegido la primera opción no se cuantas veces ya durante un año y muchas más en toda tu vida, creedme, cada vez más que salga va a hacer que termine eligiendo la segunda opción.

¿Pero que hago yo escogiendo entre esto?
¿Por qué tienes que ponerme a prueba una y otra y otra vez?
¿No te basta con que sea como soy cada día?
¿No te bastan esos pequeños detalles que son precisamente los que más cuesta conseguirlos?
¿Cómo puedes ser tan poco consecuente?

En noches como esta, en serio, que la tierra te tragase sería lo mejor que desearía que te pasase. Cuando todo sale al revés de lo que esperas, no por ti, si no por gente que te importa, gente que comprendes, pero que a la vez te pone en ese compromiso al que tantas veces he tenido que enfrentarme y al que tantas veces tendré que enfrentar.

Posiblemente mañana lo piense, y no sea para tanto o posiblemente mañana piense que ya es hora de escoger la segunda opción por primera vez, pues lo que no puedes hacer es querer hacer feliz a todo el mundo sin conseguir antes serlo tú.
No puedes pretender que todo salga como quieras, pero sí puedes pretender que alguien como tú acabe eligiendo contigo la primera opción al menos por primera vez en su vida…



Vivo sometido a una vida que no me deja un respiro. Cuando creo que me quito un peso de encima otro más grande aparece…

La gente sigue impulsándose más por las convenciones sociales que por su propia condición de persona y yo como inconsciente sigo enfrentándome a lo mismo una y otra y otra vez. Quizá debería replantear mis decisiones…pero será más tarde…puede que en otra vida

domingo, 28 de noviembre de 2010

Tan tú como las otras

Quisiera la noche y sus nubes dormidas
Rayos que caen, no en vano iluminan
Trueno que suena, trueno que grita
Cielo que clama, gris selenita

Agua que cae, blanca cristalina
Que sumerge en charcos toda alegría
Frío que hiela, frío que olvida
Lluvia que moja entera mi vida

Véase en la ventana el incesante sonido
Ruido, ruido y solo ruido
Frío que hiela, frío que olvida
Enfado del Dios del agua caída

Desearan que amainase
Más yo quisiera que no parase
Frío que hiela, frío que olvida
Lluvia de noche de nubes vestidas

Quisiera poder mojarme
Tormenta de mi pena
Poco miedo a serenarme
Tambores de guerra suenan

Paseo por aquellos charcos
Por aquel mar de montaña
Frío que hiela mis ojos
Lluvia que sólo extraña.

[A tí, que me inspiras siempre que apareces, que me alegras los llamados "días tristes", a tí que sabes como hacerme feliz]
Lluvia

viernes, 26 de noviembre de 2010

Mais ça serait très jolie si elle decide m´aimer.

Parece que hayan pasado dos siglos y un día cuando ella (Tú) y él (Yo) se encontraron por primera vez.

Era por la mañana sí, y hacía frío, como en la gran mayoría de las mañanas de Oslo. Recuerdo estar nervioso ese día y no fue porque iba a verte, yo me sumía en pensamientos algo más complejos que tu mirar. Mi primera impresión de ti no pudo ser mejor, tal y como pensé que sería, así fue. (Y así eres). Es curioso el apenas acordarme de algo (algo raro en mí) aquel día, quizá porque tenía otras cosas que hacer, quizá no le hice mucho caso hasta que le hablaste, quizá ni siquiera estuvo él allí.

Me aventuraría a decir que desde un principio le gustó, pero que gracias a mi egoísmo he tenido que compartirte. Incluso, preguntarte cosas, que más bien deberías habérmelas preguntado tú a mí.

Recuerdo su paciencia, a veces ha llegado a estar tardes enteras hablándome de ella, hablándome de ti y pensándote. Él es paciente en sus decisiones pero a la vez me dice que no siempre ha tenido la oportunidad de tenerla y que no puedo ni imaginar a veces lo que la desea.
Bastante llegaba a ser a veces el tener horarios, siempre después del té y antes del anochecer. Sí, la vida en el siglo XVIII era dura, pero un déspota cuan caballero y firme galán se comporta. Pues imaginad que existirá allá por los siglos venideros: Un controlador de emociones, un guarda recuerdos o quién más sabrá…

Si ya es bonito soñar, menos saber, que moriré sin su amor.

Si ya ayer te quería, imagina cómo podré quererte ahora, más ni puedes imaginar cuanto te querré mañana.

[Mais ça serait très jolie si elle decide m´aimer]


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Exilio

Y por más que lo intento aún no puedo. Tengo que enfrentarme a otra resistencia que ha aparecido. Estoy cansado mentalmente. Necesito descansar. No sabía que pudiera costarme tanto llevar tres o cuatro vidas a la vez. Supongo, que ahora me estoy ateniendo a las consecuencias, pero no deja de ser poco alentadora mi situación.
Con el peso tan grande que es seguir siendo quien eres a tus espaldas he de inmersarme en un sueño tan profundo que no sé cuando podré despertar.

Cada letra de cada palabra me pesa, imaginaos las frases y textos que he de leer para poder sobrevivir a mi deber. Aburrido, desfigurado, esquivo y confuso me dispongo a seguir lo que un día, casi sin conocimiento alguno empecé y que quizá, algún día deje. Desapareceré de estos páramos helados por una temporada, he de refrescar mis ideas, pensar más positivo, saber qué es lo bueno y qué es lo malo, volver a cargarme de paciencia y aprender sobre mi mismo aún lo que desconozco.

Si esperase, sacaría en claro nada.

Hoy ha llovido aquí. Quizá eso haya alegrado mi decepcionante día. No descarto que exagere, pero merezco una paz y una tranquilidad que no conseguiré tener hasta dentro de al menos unas 700 horas. The Resistence cierra sus puertas hasta nuevo aviso...



[Je besoin ricochet quelque chose]

viernes, 12 de noviembre de 2010

Fall in the mountain (II)

En cuanto Jim se fue me tiré de nuevo en la cama. Estuve como 1o minutos mirando el techo embobada pensando en cualquier cosa. Últimamente veía mi vida demasiado simple, quizá llegaba hasta a aburrirme, pero abandoné esa idea rápidamente. Me levanté con energía y me dispuse a desayunar. El zumo de naranja natural me encanta.

-Zip, ¿y las naranjas?

Silencio.

-¿Zip? ¡Siempre durmiendo ojala fuese como tú! Le reproché a mi gato.

Sí, así se llama mi gato, ¿algún problema?. Zip es un bosque de noruega precioso y con mucho pelo. Me gustan mucho las rayas de un color gris más claro que tiene en la cola y las manchitas blancas que tiene en la parte más baja de sus patas Ahora sí, es lo más gandul que te puedes encontrar en este mundo. Cuando no duerme juega con los ovillos de lana de mamá. Cuando no juega con ellos, duerme. Se salva porque es muy cariñoso y en las frías noches de invierno duerme cerca de mí y me calienta. Lo malo es que sólo le quedan ya 4 vidas: Gastó una cuando se lastimó la pata y las otras dos las gastó en una pelea con un perro. Siempre le digo que lleve cuidado y el siempre abre un ojo y lo cierra después dormido, pasando de mí.

Encontré las naranjas, al final estaban en la despensa. No había nada mejor que tomarse un zumo de naranja por la mañana y más estando lo bueno que estaba y haciendo el día tan espléndido que hacía. Tenía que aprovecharlo. Enjuagué el vaso de zumo y subí de dos en dos los escalones de los 18 que tenía la escalera. Casi me caigo en el último por cierto. Me vestí de forma sencilla, nada muy complicada, sólo cogí dos cosas menos normales: las llaves del establo y las espuelas.

-Shhh ya estoy aquí, tranquilo. Sólo vamos a dar un paseo.

Monté a mi caballo y salimos despacio del establo.
La mañana era fría, el sol brillaba tenuemente cuando las nubes permitían que se viese, las hojas marrones, cubrían la mayoría del suelo del claro y la hierba se movía al son del viento. Galopé, Galopé más rápido, y más rápido y más rápido. Quería comprobar lo que podía correr y él quería saber también cuál era su límite. Grité y me sentí libre. A veces es lo mejor que puedes hacer aislarte de tu opresión.

Con la carrera casi llegamos al pueblo. Quise descansar en un pequeño claro atando a mi caballo a una pequeña, vieja y desgastada verja de madera. Él pastaba tranquilamente. Yo me asomé a la colina para ver el paisaje.

-Es precioso poder contemplar todo esto desde aquí arriba, ¿verdad?

Silencio.

-Ya verás como dentro de poco nos dejarán ir allí. Le dije a mi caballo mientras señalaba hacia el lago.
Soñaba con el lago. Me gustaba muchísimo verlo y observarlo. Desde ahí arriba casi cegaba. El sol se reflejaba en su agua e impedía que pudieras mirarlo fijamente. Papá dice que aún soy demasiado pequeña para irme hasta allá yo sola. Y yo pienso “Como si el caballo no fuese nadie”…La casa del lago siempre tenía una hilo de humo que salía de una chimenea no muy grande. La madera con la que estaba hecha estaba ya envejecida por los años. Pero su estructura daba rigidez y el tejado de paja serviría para tener buena temperatura tanto en invierno como en verano.

Se hacia tarde. El sol casi estaba en su zenit. Tenía que volver.

martes, 9 de noviembre de 2010

Des problèmes

Problema Nº 2: La templanza no es suficiente para complacerte a ti mismo, pero su ausencia, a veces hará que tengas que cuestionarte la mayoría de tus decisiones.

Problema Nº 15: Por más que intentes hacer algo, siempre habrá quien te impida completar lo que empezaste.

Problema Nº 27: La riqueza sigue siendo más poderosa que la pobreza.

Problema Nº 35: Creemos lo que nos dicen sin antes creernos a nosotros mismos.

Problema Nº 48: Nuestra inteligencia no va más allá de la suma de dos cifras.

Problema Nº 62: La hipocresía vuelve a vencer sobre la verdad.

Problema Nº 76: La confianza sigue siendo un motivo por el que tener miedo.

Problema Nº 84: Nuestra piel, es aveces de trapo, somos fácilmente influenciables

Problema Nº 91: Seguimos ciegos ante lo que vemos.

Problema Nº 103: Un mundo sin ti, deja de ser un mundo.



[No se equivocó Jon Avnet al decir que "La vida era como un cuenco de cerezas"]

viernes, 5 de noviembre de 2010

Querer es poder

Hazme sentir de nuevo lo que siempre me has hecho sentir. Quiero tener de nuevo ese fulgor en mi interior. Quiero esa emoción recorriendo mi cuerpo. Quiero volver a verte. Quiero poder saber qué decirte. Quiero que tus ojos se reflejen en los míos en la oscuridad. Quiero que pases frío para que estés conmigo. Quiero no acordarme de cosas que me acuerdo. Llevo noches durmiendo demasiado bien. Quiero volver a tener ese impulso que te une a la vida. Un motivo para estar aquí. Cualquier cosa que cumplir. Quiero encontrar soluciones rápidas o al menos acertadas a lo que hago. Quiero poder leerte, a ti y a todos tus versos, olerte, a ti y a todos tus perfumes, verte, a ti y todo lo que me recuerda a ella, acariciarte, a ti y cada una de las partes de tu cuerpo, besarte, a ti y a esa boca que tanto deseo probar. Quiero dormir contigo. Quiero que me caliente tu simple presencia. Quiero abrazarte, todas las veces que pueda, pues con un abrazo puedes demostrar lo que quieras. Quiero tocar tu corazón y escuchar cada una de las pulsaciones que de. Quiero poder mirarte entre el frío del ambiente y el calor de las mantas. Quiero no tener que necesitarte tanto. Quiero escuchar la música que me gusta sin tener que estar pensando en ti. Quiero olvidar más aún lo que ya olvidé. Quiero ser quien me necesita, quiero ser quien tú necesitas. Quiero parecerme a la persona con menos preocupaciones en el mundo. Quiero ser quien mejor lleve estas preocupaciones. Querer es poder, entonces, si yo te quisiera, podría contigo, pero ni sé la primera condición ni puedo contigo. Quiero desacostumbrarme a esto. Quiero volver a rozar mis pies con los tuyos. Quiero no cegarme ni obcecarme en todas las trampas que me pones. Quiero volver a mirarte y tener que desviar la mirada avergonzado. Quiero encontrarte donde quiera. Quiero que seamos cómplices del mismo delito, querernos. Quiero soñar de nuevo con al menos una de esas noches mágicas que nunca he pasado contigo. Quiero aguantar los gritos de libertad que escucho. Quiero poder andar solo. Quiero pensar en lluvia. Quiero reírme, sentirme un poco más loco de lo que estoy. Quiero convencerme de quién soy. Quiero ganar tantas batallas pueda, no importándome ganar la Guerra. Si puedo luchar por ti, ten claro que sin violencia conseguiré tenerte. Quiero encontrar esa lista de promesas para tachar cada una de ellas. Quiero escribir todo lo que siento por ti y quemarlo todo en el fuego. Quiero ver como el sentimiento y el dolor se convierte en polvo. Quiero realizar ese viaje que a veces tanto ansío. Quiero poder aislarme, que me dejen libertad. Quiero apartarme de este mundo, que como tantas veces he dicho, me asfixia. Quiero aclararme a mí mismo antes de que caiga la noche. Quiero ver esa luna que tanto nos gustaba, y sonreír o llorar…

Pero aún no sé si quiero que me quieras.